REVISTA DE ESTUDIOS SOCIALES
TITULO: Una mirada
pedagógica a la escritura de un ensayo argumentativo
AUTOR: Inés cristina torres
TEMA: educación 1
PALABRAS CLAVES: Ensayo
argumentativo, escritura analítica, inmersión, cognición
DESCRIPCIÓN: El ensayo argumentativo es un tipo de texto que se
introduce en los últimos años de la escolaridad. En el medio universitario
constituye un texto de enorme importancia. Las constantes quejas de quienes
tienen que vérselas con este tipo de producciones por parte de sus estudiantes
y la experiencia de la enseñanza de éste en un colegio privado de alto nivel
académico de Bogotá,impulsa esta revisión que busca identificar elementos
teóricos y experiencias que incidan favorablemente en su escritura. La confianza
en que sí es posible aprender a escribir se ve reforzada por las propuestas que
se hacen desde concepciones colectivistas que validan el proceso de aprendizaje
a través de diversos mecanismos como estrategias o instrucciones y desde
concepciones socioculturales que impulsan la inmersión en situaciones que
promuevan el análisis, la discusión y la confrontación de puntos de vista
diferentes.
FUENTES: El autor muestra 41 referencias relacionadas
competencias comunicativas, lecto escritura.
CONTENIDO
El analfabetismo
funcional representa un enorme compromiso aún para las naciones más
desarrolladas (Gómez Palacio, 2001) y alcanzar todos los usos de la palabra
para todos, como lo expresa Rodari (2003), es un desafío que enfrenta también
el Gobierno colombiano (Jurado, 2000; Pérez, 2000; Ministerio de Educación
Nacional, 2003). Mi propia experiencia y la queja constante de quienes tienen
que enfrentar los textos producidos en empresas, en el mundo académico, en la
vida diaria…, me llevan a preguntarme por las posibilidades reales de una alfabetización
Se plantea el
trabajo que se realiza con un grupo de estudiantes de último año de un colegio
privado en Bogotá el cual se caracteriza por tener un buen nivel académico el
autor asume el reto de enseñar la redacción del ensayo argumentativo mediante
este proceso se evidencio la diversidad de los contenidos, y con la riqueza de
los contenidos en donde pudo evaluar el acierto de ciertas técnicas pedagógicas
y el desacierto en otras que se implementaron y no dieron el resultado esperado
a la hora de manejar la redacción, menciona que mediante su observación
evidencio que mediante estas prácticas
hay espacios abiertos al diálogo y a la discusión para lograr promover el
discurso argumentativo.
Sin embargo, no
afirma que se haya tratado de un
ejercicio concluyente. De ahí le surge la inquietud por precisar las
condiciones más favorecedoras para la escritura de un ensayo argumentativo,
origen de esta revisión bibliográfica. En ella el autor considera inicialmente algunas precisiones
teóricas que identifican la perspectiva lingüística desde la cual es posible
abordar la escritura de un ensayo. Más adelante el mismo presenta un cuerpo de
lecturas que ayudan a encontrar posibles opciones metodológicas. Y menciona las
políticas alfabetizadoras se orientan, hoy por hoy, hacia el logro de la
competencia comunicativa
El concepto de competencia comunicativa aparece
por primera vez por Gumperz y Hymes (1972), quienes rescatan el contexto de
significación dentro del análisis de cualquier intercambio lingüístico, pues
conciben toda producción lingüística como acción que busca un propósito dentro
de una determinada situación. Habla de la investigación educativa colombiana en
lenguaje y Menciona algunos autores que han manejado trabajos referentes los
estados del arte de la investigación en
educación y pedagogía en Colombia (Henao y Castro 2000) a las competencias comunicativas, innovaciones
relacionadas con la escritura y el pensamiento apoyadas por el IDEP y
desarrolladas por poblaciones infantiles (Camachoy Mora, 2001; Murillo, 2001; Porras, 2001; Pulido, 2001)
entre otros.
Mediante esta
indagación el autor busca precisar el concepto de didácticas de argumentación y
competencias comunicativas resalta que mediante esta consulta incluye el
termino de discurso para toda construcción escrita que permite manifestar un
propósito comunicativo el discurso se articula alrededor de conexiones lógicas
internas que garantizan su coherencia, y de elementos lingüísticos explícitos
que aseguran su cohesión
Jolibert (1995),
una didacta francesa que ha tenido una influencia importante en los programas
de enseñanza de lengua materna en algunos países latinoamericanos, incluido
Colombia, delimita muy bien estos parámetros de la situación comunicativa:
-¿quién?, ¿a quién?, ¿en qué contexto?, ¿con qué propósito?, ¿con qué recursos?
Reconocer con claridad su propósito comunicativo y el desafío al cual se
enfrenta, le ayudará a todo escritor a identificar posibles variaciones en su
condición de emisor, así como en las de su audiencia y, a seleccionar los
recursos lingüísticos que mejor le sirvan: un determinado grado de
formalización del lenguaje, un cierto tono, un vocabulario específico.
Por su parte,
Bajtin hace una caracterización dialógica y polifónica del discurso (1999). El
discurso es dialógico porque los enunciados que lo componen se emiten para ser
comprendidos, respondidos, replicados; es decir, para entrar en diálogo e
interactuar con otros enunciados. El ensayo argumentativo puede definirse como
un tipo de texto estructurado y unificado alrededor de una tesis que se
sustenta de diversas formas como razones o ilustraciones (Ordoñez, 2001). Se
distingue, por ejemplo, del comentario, porque mientras éste gira alrededor de
algún referente manifiesto -se comenta algo que se ha visto, escuchado,
leído…-, el ensayo constituye un ejercicio de sustentación de una tesis o
conclusión que se ha elaborado en forma personal, privada, interna.
Su coherencia
depende de la relación que establezcan su tesis y sus argumentos con los
aspectos de la realidad y de la situación a los que hacen referencia. En el medio
escolar, el ensayo es considerado como un texto elaborado y difícil al que se
accede una vez que se han trabajado otras formas de discurso escrito como la
narración, la descripción y la exposición, y de ahí que se haga énfasis en la
producción de esta forma textual en los últimos años de la básica secundaria
(9°, 10° y 11°). Dolz & Pasquier (1996) señalan cómo la sicología analiza
de manera pesimista la evolución del texto argumentativo escrito al opinar que
sólo hacia los 16 años los jóvenes alcanzan la madurez necesaria para su
construcción. Sostienen que el texto argumentativo no ha hecho presencia en la
primaria, ni como texto de lectura ni como tipo de texto posible de enseñar a
escribir, porque de alguna manera la escuela ha ejercido un tipo de censura
frente a los textos de opinión. En el contexto universitario, la comprensión y
producción de un tipo de texto como el ensayo sí constituye una tarea muy
frecuente y nadie duda de su importancia. El ensayo es, además, una forma
cultural que le da la oportunidad a quien lo escribe de poner en circulación
sus ideas y dialogar con los demás a partir de ellas, a la vez que le deja
conocer su propio pensamiento.